Mostrando entradas con la etiqueta Textos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Textos. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de marzo de 2009

Tu política es más aburrida que la mierda.

Bueno, la verdad es que ya hacía bastante tiempo que no metía un texto de estos interesantes. Pero hace unos días caí ante el que a continuación os pego y pensé que era el momento idóneo de invertir esa racha. Y es que no puedo estar más de acuerdo con todo lo que aquí se expone. Me parece sencillamente brutal. Quizá a alguien le pueda parecer un poco largo, pero la verdad es que yo me lo leí del tirón y no se me hizo para nada farragoso. Así pues, a disfrutarlo.

(El texto lo he extraído de http://www.crimethinc.com/espanol/politica.html, aunque yo lo leí de otro blog, e intuyo que debe estar repartido por bastantes más sitios de la red)


Acéptalo, tu política es más aburrida que la mierda.

Sabes que es verdad. Si no fuera así, ¿por qué todo el mundo se esconde cuando pronuncias ésta palabra? ¿Por qué la concurrencia a tus reuniones grupales de discusión sobre teoría anarco-comunista ha sufrido una caída peor que cualquiera experimentada anteriormente? ¿Por qué el proletariado oprimido no ha entrado en razón y se ha unido a ti en tu lucha por la liberación del mundo?

Quizá, luego años de lucha para educarlos acerca de su papel de víctimas, has llegado a culparlos por su condición. Les debe gustar ser pisoteados por los agudos tacones del capitalismo; y si no fuera así, ¿por qué no se han unido a ti: encadenándose a lugares, coreando consignas en protestas cuidadosamente planeadas y organizadas, y frecuentando centros anarquistas? ¿Por qué todavía no se han sentado a aprender toda la terminología necesaria para una auténtica comprensión de las complejidades de la teoría económica marxista?

Lo cierto es que, para ellos, tu política es aburrida porque les resulta realmente irrelevante. Ellos saben que tus anticuados estilos de protesta -tus marchas, pancartas y reuniones- son actualmente incapaces de efectuar un cambio real, ya que se han convertido en algo demasiado predecible dentro del statu quo. Ellos saben que tu jerga post-marxista es repulsiva, ya que es realmente un lenguaje de mera discusión académica, y no un arma capaz de debilitar a los sistemas de control. Ellos saben que tus disputas internas, tus grupos disidentes y tus peleas interminables acerca de teorías efímeras, no pueden producir ningún cambio real en el mundo en el que viven día a día. Ellos saben que no importa quién mande, qué leyes haya en los libros, o bajo qué "ismos" los intelectuales se alineen; el contenido de sus vidas seguirá siendo el mismo. Ellos saben tanto como nosotros, que nuestro aburrimiento es la prueba de que esta "política" no es el camino a ningún cambio real. ¡Nuestras vidas ya son lo suficientemente aburridas!

Y tú también lo sabes. ¿Para cuántos de ustedes la política es una responsabilidad? Algo a lo que se comprometen, porque sienten que deberían hacerlo, cuando en lo más profundo de sus corazones hay millones de cosas que preferirían estar haciendo. ¿Tu trabajo como voluntario, es el favorito de tus pasatiempos, o lo haces sin ningún sentido de obligación? ¿Por qué piensas que es tan difícil motivar a los demás a realizar tareas voluntarias como las que realizas? ¿Podría ser que fuese simplemente el fruto de tu cargo de conciencia, lo que te lleva a cumplir con tus "deberes" para ser políticamente activo? Tal vez, le agregas emoción a tu "trabajo" intentando (conscientemente o no) tener problemas con las autoridades, intentando ser arrestado: no porque vaya a servir de algo a tu causa, sino para hacer las cosas más excitantes, para reconquistar un poco el romance de las épocas de revueltas pasadas. ¿Has sentido alguna vez que estabas participando en un ritual, en una larga y establecida tradición de protestas que realmente sólo sirven para fortalecer la posición establecida? ¿Has anhelado alguna vez, en secreto, escapar del estancamiento y aburrimiento de tus "responsabilidades" políticas?

No es de extrañar que nadie se haya unido a tus esfuerzos políticos. Quizá te digas a ti mismo que es duro, que no es reconocido, pero que alguien debe hacerlo. Entonces, la respuesta es NO.

Tú, en realidad, nos perjudicas gravemente a todos con tu pesada y tediosa política. Aunque, de hecho, no hay nada más importante que la política. NO hablo de la política de la ley y la democracia representativa, en la que es elegido un legislador para firmar los mismos decretos y perpetuar el mismo sistema. Ni la política del "Comencé a militar en la izquierda radical porque me encanta discutir acerca de detalles triviales y escribir retóricamente acerca de una inalcanzable utopía" anarquista. Ni tampoco la política de cualquier líder o ideología que exige que te sacrifiques por "la causa". Sino la política de nuestra vida cotidiana.

Cuando separas la política de las experiencias inmediatas y cotidianas de hombres y mujeres, ésta pasa a ser completamente irrelevante. Se convierte en el dominio privado de ricos y cómodos intelectuales, que pueden darse el lujo de complicarse sus vidas con tan monótonas y teóricas cuestiones. Cuando te involucras en política por un sentimiento de obligación y haces de la acción política una pesada responsabilidad, en lugar de un excitante juego, que valga la pena por sí mismo, ahuyentas a gente cuyas vidas ya son lo suficientemente pesadas como para añadir más tedio. Cuando conviertes a la política en una cosa sin vida, triste, una responsabilidad espantosa, se convierte simplemente en otra carga para la gente y no un medio para quitarles un peso de encima. Por consiguiente, le arruinas la idea de política a la gente para la cual debería ser lo más importante; puesto que todo el mundo tiene interés en tomar el control de sus vidas, en preguntarse a sí mismos qué es lo que no desean para ellas y cómo conseguirlo. Muestras la política como algo patético, un juego de clase media/bohemio sin sentido, que se refiere solo a sí mismo; un juego sin relevancia para las vidas reales que viven día tras día.

¿Qué debería ser lo político? Que disfrutemos lo que hagamos para conseguir techo y comida, si sentimos que nuestras interacciones cotidianas con nuestros amigos, vecinos y compañeros son gratificantes; que tengamos la oportunidad de vivir cada día como deseamos hacerlo. Y la "política" no debería consistir meramente en discutir estas cuestiones, sino en actuar directamente para mejorar nuestras vidas en el presente inmediato. Actuar de un modo que es de por sí entretenido, excitante, placentero: es político; ya que cuando la acción política es tediosa, agotadora y opresiva, sólo puede perpetuar tedio, fatiga y opresión en nuestras vidas. No debería desperdiciarse más tiempo debatiendo sobre cuestiones irrelevantes cuando debemos ir otra vez a trabajar al día siguiente. No más protestas-rituales predecibles que las autoridades saben demasiado bien como manejar; ni tampoco más protestas-rituales aburridas que no le parecerán a posibles voluntarios como la manera más emocionante de pasar un sábado por la tarde; claramente, éstas no nos llevarán a ninguna parte. Basta de "sacrificios por la causa". ¡Porque para nosotros, la felicidad -en nuestras propias vidas y las de nuestros compañeros- debe ser nuestra verdadera causa!

Después que hagamos de la política algo relevante y excitante, el resto le seguirá sólo. Pero de una monótona, meramente teórica y/o ritualizada política, nada valioso puede surgir. Esto no quiere decir que no debamos mostrar interés por el bienestar de los seres humanos, de los animales, o de los ecosistemas que no están directamente en contacto con nosotros en nuestra existencia diaria. Pero la base de nuestra política debe ser concreta: ésta debe ser inmediata, debe ser obvia para todo el mundo -para que sea merecedora de esfuerzo-, debe ser divertida por sí misma. ¿Cómo vamos a poder hacer cosas positivas por otros, si nosotros mismos no disfrutamos nuestras propias vidas?

Para ser más claros: si te pasas una tarde recogiendo comida de tiendas que de lo contrario hubiese ido a parar a un basural y la sirves a gente con hambre y a gente que está cansada de tener que pagar por comida: ésa es una buena acción política, pero sólo si la disfrutas. Mientras lo haces con tus amigos, si conoces a nuevos amigos, si te enamoras o intercambias historias divertidas; o simplemente si te sientes orgulloso de haber ayudado a una mujer a aliviar sus necesidades económicas: ésa es una buena acción política. Pero si te pasas la tarde redactando una furiosa carta a un obscuro periódico izquierdista, objetando el uso que un columnista le dio al término "anarco-sindicalista", eso no va a lograr un carajo -y lo sabes-.

Tal vez sea hora de una nueva palabra para "política", ya que ustedes han convertido la antigua en una mala palabra. Por lo que cuando hablamos de actuar juntos para mejorar nuestras vidas, nadie debería posponerlo. Y es entonces que les presentamos nuestras exigencias, las cuales no son negociables y deben ser cumplidas cuanto antes; porque no vamos a vivir para siempre, ¿o sí?

1. Hagamos de la política algo nuevamente relevante en la experiencia de nuestra vida diaria. Mientras más lejos se encuentre el fin de nuestra preocupación política, menos significará para nosotros, menos real y apremiante nos parecerá, y más aburrida será.

2. Toda actividad política debe ser placentera y excitante de por sí.

3. Para lograr cumplir estos dos primeros pasos, deben ser creados métodos y procedimientos completamente nuevos. Los viejos son anticuados, están pasados de moda. Tal vez NUNCA fueron buenos del todo, y es por eso que el mundo está como está.

4. ¡Disfruten de ustedes mismos! ¡No existe excusa alguna para estar aburridos... o aburrir!

¡Únete a nosotros en hacer de la "revolución" un juego; un juego en el que todos lo arriesguemos todo, pero no obstante, un juego deleitante y sin preocupaciones!

sábado, 28 de junio de 2008

NO PAGUES POR TOCAR

Mirando aquí y allá por la red, inmerso de modo irremisible en la vorágine que constituye ese fascinante universo paralelo de los enlaces, acabé dándome de bruces con este artículo, e incluso me lo leí hasta el final. Bastante directo, conciso y al grano, aportando una serie de argumentaciones, cuanto menos, interesantes y a tener en cuenta. Así que, liberada de carga tediosa alguna la sencilla herramienta del "recorta y pega", me he dispuesto a ello sin pensármelo dos veces. Aquí lo tenéis:


Pagar por tocar explota a los grupos, daña a la música en directo, dificulta a las bandas el encontrar público, y afianza a algunos promotores que tendrían que desaparecer del negocio de la música. Y además, tiene puntos malos.

De qué se trata.

Hay mucha confusión sobre lo que realmente es “pagar por tocar”, pero en términos sencillos, es un sistema en que una sala quiere que tú pagues por el privilegio de hacer un concierto.

Funciona así: Un promotor o una sala te ofrece un concierto en un local, y tú tienes que vender anticipadamente un número de entradas. Puede que tengas que pagar al promotor por adelantado, o te explicarán que hay un mínimo de entradas que “tienes” que vender. Sólo obtendrás una parte de los ingresos de las entradas una vez que hayas alcanzado ese mínimo. Si no has vendido suficientes, tendrás que pagar la diferencia de tu bolsillo.

De qué no se trata.

“Pagar por tocar” no se debe confundir con “alquilar una sala”. Cuando pagas por alquilar una sala, es TU concierto, tú eliges a las demás bandas, tú promocionas el concierto, y controlas todo el asunto. Puedes poner un precio de entrada o dejar la entrada gratuita. Es cosa tuya, es tu concierto. Con el sistema de pagar por tocar, no tienes este control. El precio de la entrada lo decide el promotor. El orden de los grupos lo decide el promotor. Las demás bandas las decide el promotor. Pero el promotor no toma ningún riesgo. Cuando alquilas una sala para hacer tu propio concierto, si no viene nadie viene, te quedas sin blanca, lo cual quizás es una señal de que has sido demasiado ambicioso. Pero con un concierto de “pagar por tocar”, si no viene nadie, el promotor no sólo no pierde dinero, sino que gana lo mismo. Por lo tanto no tiene porqué currárselo para promocionar el concierto

¿Por qué pagar por tocar es malo?

Pagar por tocar es malo porque el promotor no toma ningún riesgo, pero los grupos si. Si nadie viene, el promotor no se queda sin dinero, pero los grupos sí. Y como resultado, pocos promotores hacen algo para justificar su trabajo. No van a promocionar tu concierto en la prensa, no intentarán que entre en las agendas de las revistas gratuitas o de pago, no contactarán con las Radios. No verás carteles por toda la ciudad, flyers en los bares, o anuncios por e-mail a la lista de correo de la sala. Si tienes suerte el promotor pondrá una fotocopia tamaño A4 en la puerta la noche del concierto.

Rara vez los grupos venden suficientes entradas para cubrir lo que les ha costado tocar. Y como resultado tienen que sacar de sus propios bolsillos el dinero que le deben a la sala. En vez de que te paguen por el concierto, terminas pagando por el privilegio de tocar ante una sala vacía. A la sala no se le ocurriría cobrar a los camareros por el privilegio de trabajar ahí. ¿Por qué deberías de pagar por el privilegio de hacerle ganar dinero al promotor? Porque eso es realmente lo que estás haciendo. También vale la pena señalar que los conciertos de “pagar por tocar” rara vez son en viernes o sábado noche. En lugar de esto, la sala confía en que tú traigas a la gente en lo que para ellos sería una noche floja, y de esta manera pueden venderle a la gente bebidas a precio aumentado. En otras palabras, la sala se llena los bolsillos gracias a ti y debería de pagarte por ello.

Money, Money, Money

Hagamos las cuentas para tres bandas vendiendo 30 entradas a 5 euros cada una. Supongamos que cada asistente compra 2 bebidas, que cuestan a 2euros cada una. El resultado es:

Dinero pagado por adelantado por los grupos:
450€
Ventas del bar: 360€
Total ingresos: 810€
Total pagado a los grupos: 0€

De esta forma, los grupos han generado más de 800 euros de ingresos, y no han recibido ningún dinero a cambio. Suponiendo además que los miembros de las bandas no compren bebidas. Por supuesto, tanto el promotor como la sala tienen sus gastos. Estas bebidas vendidas a 2euros tendrán un coste de 1euro (en realidad es más cercano a los 50 céntimos y el precio para el público es más cercano a 2,50euros. Pero lo dejaremos en 1 y 2 para hacer las sumas más fácilmente). También está el coste de la fotocopia que cuelga en la puerta del local. Así que los costes son algo así:

Ventas del bar:
360€
Dinero pagado por adelantado por los grupos: 450€
Coste de las bebidas del local: 180€
Coste de la fotocopia: 0,10€
Total beneficio: 629,90€

El beneficio final de la noche, entonces es de 629,90€, y los grupos no ven un céntimo de este dinero. Sí, está claro que también hay otros gastos en local, pero todos los locales tienes gastos similares, y no todos te cobran por tocar.

Nadie es inocente

La verdad es que los conciertos de grupos que pagan por tocar no suelen ser buenos. A menudo, son bandas que dan su primer concierto, y aún no tienen tablas, ni ninguna otra cosa que merezca la pena verles en directo. El gran público en general no va a ver estos conciertos. ¿Por qué pagar 4 o 5 Euros por ver tres grupos malos de los cuales nunca han oído hablar? Por lo tanto, nunca estás frente a un público nuevo, nunca mejoras lo que haces, tus amigos dejan de venir a verte, y el grupo se separa.

“Pagar por tocar” está matando la escena musical, y los grupos tienen parte de responsabilidad en esto: A pesar de lo bien que suena eso para tu ego, No estás preparado para tocar en un lugar con capacidad para 300 personas en tu primer concierto. Necesitas tocar en pequeños locales y aprender a ser una banda, mejorar musicalmente, y ser llamativo, antes de que tenga sentido ponerse a vender entradas por anticipado. Esto significa curtirse en el circuito de pequeños garitos y locales. Es un trabajo duro, pero con el tiempo te convierte en mejor banda. Y con el tiempo te convierte en una banda popular. Solamente podéis pagar por tocar si estáis convencidos de que llenareis el local. Pero luego no os quejéis de cómo está la escena musical en vuestra ciudad. Si pagáis por tocar, sois parte del problema.


Post Data: Preguntas frecuentes

Tocar delante de mucha gente y que se te conozca. ¿No se trata de esto?

Una gran mentira sobre estos conciertos es que te ayudarán a crearte un público. No es cierto. A Los conciertos de grupos que pagan por tocar no viene nadie. La gente que va solo viene a apoyar a sus amigos. La gente no paga por ver tres grupos que no conoce.

La gente que va a ver al grupo de sus amigos a menudo no aprecia a las otras bandas, sobre todo cuando es el promotor o la sala quién elige el cartel. Los seguidores de los otros grupos vendrán tarde, o se irán antes de que toques, o simplemente te ignorarán. No ganas más seguidores.

¿Hay algo malo en alquilar una sala y montar el concierto uno mismo?

Hay algunos riesgos. Es posible que no aparezca nadie, y pierdas tu dinero. Pero cuando tienes que vender un mínimo de entradas por anticipado, pierdes el dinero automáticamente.
Si traer a 30 personas no es un problema para ti, ¿por qué no te los llevas a un local en el cual no tengas que pagar? De esta forma, los beneficios serán para ti. Pagar a un promotor que no hace promoción es una estupidez.

¿Por qué molestarse en montar un concierto, si de la otra forma te lo hacen todo?

Cuando montas el concierto tu mismo (o entras en conciertos organizados por otros grupos) el cartel tiene seguramente mucho más atractivo para los seguidores de las bandas. Hay un espíritu de colaboración que no hay cuando es un promotor el que hace el cartel. Cuando lo montas tú, todos los grupos están implicados por igual, de la otra forma se puede tratar a los grupos como ganado. Parece poca cosa, pero es una gran diferencia.

Esto no son más que las quejas de un grupo frustrado por no vender suficientes entradas

Cuando miras los nombres de los grupos en esos conciertos, son todos grupos que están empezando. La gente que ya lleva mucho tiempo en esto, los que salen en revistas, saben cómo va el asunto, y sencillamente no hacen estos conciertos.

El promotor ofrece un concierto, y tiene que cubrir sus costes. ¿Dónde está el problema?

Los grupos también tienen gastos. Ensayos, alquileres, gasolina, material, cenas, tiempo fuera del trabajo para tocar, todo lo necesario para un concierto. Aún así existe la idea de que el promotor tiene que ser pagado, pero los grupos tienen que estar agradecidos por poder tocar, y no sólo no entrar en gastos, sino además cubrir los gastos del promotor.

No se te ocurriría pagarle a Mc Donalds para que te dejen hacer hamburguesas. Entonces, ¿por qué deberías pagar a las salas por el privilegio de tocar ahí? Los camareros reciben su paga, los de seguridad reciben su paga, los de la limpieza reciben su paga, pero el grupo (que es quien ha traído la clientela) tiene que pagar al promotor si no viene suficiente gente. En otras palabras, tienes que pagar al promotor por no haber hecho su trabajo y no haberte promocionado. Es de locos.

Soy promotor, y creo que este rollo de “no pagues por tocar” es injusto. No puedo tomar el riesgo de perder dinero si los grupos no traen a gente.

Entonces tu local es demasiado grande o tu conocimiento de la escena local no es suficientemente bueno.

En serio, si necesitas que los grupos te paguen un depósito para hacer un concierto, entonces no vales como promotor. El trabajo de un promotor es poner el grupo adecuado en el local adecuado, hacer que el mundo se entere, e irse a casa con algo de beneficio. Si no puedes entrar en gastos sin cobrarles a los grupos, si no estás seguro de que los grupos traerán suficiente gente para que tú tengas beneficios, entonces no tienes a las bandas adecuadas, o no tienes el local adecuado. O ambas cosas.


Extraído del artículo "No pagues por tocar" publicado en la web
GruposMadrid.com

miércoles, 3 de octubre de 2007

PUNK

CREÉIS QUE TODO TIENE UN LÍMITE,
Y ASÍ ESTÁIS TODOS...
¡¡¡LIMITADOS!!!


Cualquier intento de relacionar el Punk con una ideología es constreñirlo, es mutilar sus potencialidades creativas en tanto que contracultura. Porque para mí eso es lo que es: una cultura; eso sí, no exenta de subversión. Es más, precisamente es esa carga subversiva, de mala ostia y de rabia, de actitud crítica ante absolutamente todo, la que la define.

Porque también hay lucha más allá del fuego redentor que nos viene dado en revoluciones mascadas y trituradas de dos minutos, tres a lo sumo. Y para colmo son muchos los que se regodean en su posición de críos adocenados al ver venir la cucharada servida por el grupo de turno. Las barricadas, me da a mí que ya están un poco cansadas. A este paso, van a acabar exigiendo derechos de imagen por la sobresaturación que de ellas se hace en infinidad de canciones.

Joder, que yo cuando cago no me pongo a cantar el cancionero revolucionario por la causa. Y no por ello creo que el Estado se ría de mí. Por lo menos, no más que durante el resto de minutos de mi vida. ¿Entonces por qué he de estar identificando constantemente al Punk con una idea que, por otro lado, no ocupa de un modo entero mi vida? Porque, el Punk debiera ser un reflejo de mí. De mi existencia. Por eso no merece un trato distinto.

Ser uno mismo ya es una lucha bien difícil en esta sociedad de mutantes. Pero intentarlo es lo que verdaderamente cuenta. Y eso es lo que a mí me basta. ¿Y es que acaso hay algo más subversivo y, por qué no decirlo, revolucionario, que el “sé tú mism@“, ese postulado punk por excelencia?

Pero llegados a este punto me asalta un interrogante: ¿qué necesidad hay de definir el ser uno mismo con una palabra? Creo que, realmente, ninguna. Con ser yo mismo me basta, y cualquier concepto con el que quiera definirlo no hará más que reducir a cenizas esa idea primera. Por tanto llego a la conclusión de que el Punk NO TIENE NINGUNA JODIDA DEFINICIÓN: puede serlo todo, y también puede ser nada. Vamos, que puede ser lo que tú quieras. Él depende única y exclusivamente de ti. Así que tú le defines a él, no él a ti. Él se quita de en medio para que te pongas tú. El Punk nació para inevitablemente morir. Y después resucitar tras de ti. Esa es su grandeza. O tendría que serlo. Su capacidad para sorprender y para provocar. El Punk es irreverente, histriónico, poético, esquizofrénico, grotesco. En definitiva, imprevisible. Y esto es lo que más me gusta del Punk. Que ahora está aquí y después allí. Escapando de jodidas ataduras morales y autocomplacientes. De dogmas que encorsetan esa libertad que se expande de modo espontáneo. La única libertad posible de hecho.

El Punk, desde un principio, nunca fue un panfleto. Iba a la contra. Provocaba. Con visión crítica y dándole al coco. Eso era suficiente. Y no entiendo por qué , con el paso del tiempo, esta cultura ha sufrido una apropiación que la ha condenado dentro de los reducidos márgenes de la ideología. Con esto no han hecho más que ahogar el grito verdaderamente emancipador del Punk. Le han puesto una mordaza y lo han inmovilizado para frenar sus ansias juguetonas y escurridizas. Si el Punk pudiese hablar, lo haría en boca de canciones de los Eskorbuto, GRB, Qloaqa Letal, Último Resorte, La Polla Records, TDK, Commando 9mm, Distorsión,...

En cualquier caso, y sea lo que sea el Punk, está claro que nos hace disfrutar. Así que, por favor, date un respiro y disfrútalo!!!!